Sistemas Energéticos y su impacto

El consumo de energía eléctrica es tan esencial para la sociedad que dificílmente se puede concebir vivir sin su uso.

En la actualidad, se ha avanzado en el desarrollo tecnológico para distribuir y llevar energía eléctrica en el mundo.

Es así, como se encuentra con diferentes fuentes de energía eléctrica como son las centrales hidráulicas, térmicas y nucleares, no obstante, el uso de estas fuentes ha generado impactos negativos sobre las poblaciones y el medio ambiente, lo cual ha llevado a la búsqueda de nuevos sistemas energéticos renovables como la energía solar que no genere problemáticas ambientales y sociales. Aunque estos avances tecnológicos han permitido tener energía de mayor calidad, a pesar de todo se observa una gran desigualdad en el acceso a la misma. Es así, como existe una alta demanda de consumo eléctrico en los países industrializados mientras que hay un bajo o nulo suministro de energía eléctrica en algunos países que se encuentran en vía de desarrollo lo cual afecta la calidad de vida de estas poblaciones.

Centrales Hidráulicas: el efecto invernadero
y los cambios climáticos afectan la producción
de este tipo de energía a largo plazo.
Centrales Térmicas: El recurso de combustible fósil es limitado y adicionalmente su efecto de producción de gases contaminantes hace de este recurso una fuente no recomendable para la tierra (efecto invernadero).
Centrales Nucleares: El problema de este tipo de energía
son los residuos que se generan y el alto riesgo
de accidentes nucleares.
Energía Solar: El sol como productor de energía directa (células solares –fotovoltaicas) e indirecta (a través de ciclos termodinámicos tradicionales).

La Energía Solar Fotovoltaica, al igual que otras energías renovables, constituyen frente a los combustibles fósiles, contribuye al autoabastecimiento energético nacional y por lo tanto social, con un impacto comparativamente mucho menor que las fuentes convencionales de energía. Los efectos de la energía solar fotovoltaica sobre los principales factores ambientales son los siguientes:

Clima: la generación de energía eléctrica directamente a partir de la luz solar no requiere ningún tipo de combustión, por lo que no se produce polución térmica ni emisiones de CO2 que favorezcan el efecto invernadero.

Geología: Las células fotovoltaicas se fabrican con silicio, elemento obtenido de la arena, muy abundante en la naturaleza y del que no se requieren cantidades significativas. Por lo tanto, en la fabricación de los paneles fotovoltaicos no se producen alteraciones en las características litológicas, topográficas o estructurales del terreno.

Medio social: El suelo necesario para instalar un sistema fotovoltaico de dimensión media, no representa una cantidad significativa como para producir un grave impacto.

Suelo: al no producirse ni contaminantes, ni vertidos, ni movimientos de tierra, la incidencia sobre las características físico-químicas del suelo o su erosionabilidad es nula. Aguas superficiales y subterráneas: No se produce alteración de los acuíferos o de las aguas superficiales ni por consumo, ni por contaminación por residuos o vertidos.

Aguas superficiales y subterráneas: No se produce alteración de los acuíferos o de las aguas superficiales ni por consumo, ni por contaminación por residuos o vertidos.

Flora y fauna: la repercusión sobre la vegetación es nula, y, al eliminarse los tendidos eléctricos, se evitan los posibles efectos perjudiciales para las aves.

Paisaje: los paneles solares tienen distintas posibilidades de integración, lo que hace que sean un elemento fácil de integrar y armonizar en diferentes tipos de estructuras, minimizando su impacto visual. Además, al tratarse de sistemas autónomos, no se altera el paisaje con postes y líneas eléctricas.

Ruidos: el sistema fotovoltaico es absolutamente silencioso, lo que representa una clara ventaja frente a los generadores de motor en viviendas aisladas.

Por otra parte, la energía solar fotovoltaica representa la mejor solución para aquellos lugares a los que se quiere dotar de energía eléctrica preservando las condiciones del entorno; como es el caso de los espacios naturales protegidos.

No contamina acústicamente: las placas solares son silenciosas y de amplia vida útil (entre 20 y 30 años)

Producir 1KWh en nuestro País resulta en emitir 0.75Kg promedio de CO2 a la atmósfera por los hidrocarburos quemados.

Un sistema solar fotovoltaico de 10KWp genera en promedio 40 KWh de electricidad a la red diariamente y elimina al año la emisión de 11 toneladas de CO2 A= 80m2.

Un sistema solar fotovoltaico de 400KWp genera en promedio 1.6 MWh de electricidad a la red y elimina al año la emisión de 440 toneladas de C02 A= 4000 m2